Creo que existe en la vida algo que nos define aún más que nuestras adicciones y preferencias, que revela nuestra verdadera personalidad y nos otorga una sonrisa entre labios y un sonrojo penoso; éstos son nada más y nada menos que los gustos culposos. Son esas pequeñas cosas que haces cuando nadie te está viendo y que, si por error alguien te descubriera, harías todo lo posible por justificarte de una manera u otra. Un gusto culpable es aquel que haces a solas, que no es moralmente correcto y que definitivamente no es nada fashion.
Gracias a que estoy de buen humor les compartiré algunos de mis placeres ocultos y, sin decir nombres, “ventanearé” a dos que tres amigos y compañeros de la universidad.
Si se sienten identificados no se preocupen, hasta los arquitectos y fashionistas tenemos nuestros defectos.
1. Leer la Tvynovelas en la cola del súper.
Sí, no digan que no lo han hecho, todos hemos estado tentados a llevárnoslas a casa, pero el orgullo y el recato ganan sobre todas las cosas.
2. No poder dejar de bailar cuando por error escuchas unas notas de reggaeton o cumbias.
Confesión personal, eh bailado miles de veces en fiestas y tengo que admitir que invertí tiempo y sudor en aprenderme de memoria las letras.
3. Pensar que la comida del avión es un manjar de reyes.
(lo crean o no, me lo han dicho!)
He oído a más de una persona decir que les fascina el platillo congelado que otorgan las aerolíneas, pero no lo aceptan para no reflejar un pobre o limitado conocimiento culinario.
4.- Ver adictivamente los reality shows
No sé qué tiene la vida de los demás que se vuelve tan interesante, programas como Girls of the Playboy mansion y Keeping up with the kardashians han hecho que me desvele con tal de saber si la pareja del momento tuvo una pelea alrededor de la caja de cereal o simplemente pasaron un día tranquilo en casa.
5. Obedecer sin duda alguna al “Llame ya”
Estar en cama a las 2:00 a.m. y levantar el teléfono para comprar un “mágico” producto en la televisión es algo que muchos, MUCHOS han hecho. No sé si es la voz del doblaje o el antes y después, pero algo tienen estos infomerciales que te hacen perder el control y comprar un aparato que pica únicamente cebollas cambray.
6. QUE PASE EL DESGRACIADOOO! haha
Todos y cuando digo todos, es T O D O S, hemos visto a la tan famosa y singular señorita Laura, hemos reído y hasta imitado a esta peruana/"mexicana"
Hernán Carvajal.